miércoles, 16 de noviembre de 2011

Demogracia: una democracia que hace reír.

Esta es una de las ocasiones en las que la risa no es una buena cosa. Miro por la ventana y ¿qué siento? Pues sí, ganas de tirarme. Carme Chacón me mira fijamente, y aún así debo dormir tranquilo. Por si fuera poco, la imagen de Rajoy me viene a la mente. Hoy es mi día. A fin de cuentas, ¿qué opciones tengo para estas elecciones?


PP, estas dos “P” solían significar Partido Popular, pero más parece a día de hoy que sea “Pugna por el Poder”. Cualquier cosa por llegar a gobernar, aún a costa de la coherencia. “Potenciaremos el inglés”, y aquí, aprender en Catalán debería ser, según la doblepé, delito. “Apoyaremos a las familias”, dicen. A las familias con un señor, una señora y seis hijos vestidos a lo “Amo a Laura” añadiría yo.


PSOE, lo que solía ser Partido Socialista Obrero Español. Hoy en día, bueno, al menos podrían mantener dos letras, que es la mitad, aunque no sé si no sería demasiado abstracto (PE). Un partido que habla de democracia, y que propone cambios a la Constitución a velocidad de AVE (a la velocidad que va, no a la que se construye). Un partido que habla de la equidad de la distribución de bienes, pero que acepta que mande el mercado. Nadie sabe repartir mejor los bienes que el mercado, que ni siquiera se ve. Sí, y Casper debería llevar la contabilidad del Estado.


ERC, Esquerra Republicana de Catalunya. Con su “comunitat de vols via Madrid o República oberta al món?”, cosa que hemos dejado clara con el aeropuerto de Lleida-Alguaire (proyecto by el Tripartit), para quien el mundo es Mallorca. Hobre, alemanes sí que hay, sí. Por otra parte, me huelo que sería más “república de rodalies direcció Barcelona”.

Un gran pilar de su propuesta es el “concierto económico”. Pero esto que es, un país, o una gira de Lady Gaga.


CiU. Creo que significa “Cortamos y Urdimos”. Lo que es lo mismo, adelgazamos servicios y urdimos planes para poder ponerle un nombre bonito (que no sea recorte).

Y, claro está, un límite de velocidad en las carreteras que se ajusten a la realidad. Será a la realidad de los mundos de yupi, porque lo que es en determinadas carreteras (cuyo gobierno es, recordemos, de Cortamos y Urdimos) sigue siendo variable. Igual es que la realidad cambia mucho... pero siempre por debajo de los 100.


ICV-EUiA... qué decir de un partido que tiene más letras en el nombre que miembros en el partido. Claro que promueven una España federal, a lo Tribunal Constitucional. Vaya, que “ni chicha, ni limoná”, que queremos votos... pues nos salimos por la tangente.

“Reduir, no retallar”, parece que entre tanta letra se han colado la C y la U. ¿Quién lo hubiera dicho?


Por no hablar de la mágica dación en pago. Golpe de varita y... ¡chas! Mágicamente todos los programas lo presentan en su programa. Pero entonces, ¿quién fue el malote que votó en contra cuando se presentó el proyecto? Debí de ser yo, y no me acuerdo.


Votaría en nulo, pero hoy alguien me ha dicho que es lo que debo hacer y yo no me someto. Votaría en blanco, pero eso me convertiría automáticamente en un friki. Me abstendría, pero sería un inmovilista, un aburguesado y un irresponsable.


Así pues, ¿qué hago? Pues hacerme alemán... al menos mi prima de riesgo estaría siempre a cero.

martes, 8 de febrero de 2011

Pro Milone

En esta ocasión, un título más que adecuado para el "nombre tapadera" que me he puesto para cuando me paseo por estos lares. Es posible que no se entienda su relación con el tema que va a tratar, si lo hago así, a las bravas y en frío, por eso primero cabe explicar una anécdota de esas que marcan a uno profundamente.

Hace unos días, recordaba una de las "batallas" más épicas que he tenido hasta ahora. No me gusta usar términos como "épico", que parece que se usen por moda (y por lo visto la palabra "épico" está de moda en ámbitos freaks). Como soy de letras y sé que la Eneida es épica, lo uso, sin estar influenciado por modas. Esta remisión a la Eneida me viene de perlas para explicar el momento en que sucedía esta anécdota: momentos previos a realizar una prueba escrita de Latín en las Pruebas de Aceso a la unversidad (o sea, un examen de selectividad, cabezas calientes). En la misma puerta del aula donde tendría lugar dicho evento, yo y todos los compañeros de instituto que lo realizarían conmigo (guiño) repasábamos fervientemente todos nuestros conocimientos, con aquella sensación de ser extremadamente incultos que nos da el pensar que sabemos menos de lo que se espera de nosotros, que sabemos menos de lo que deberíamos. Así, repasábamos en voz las obras del ilustre Marco Tulio Cicerón, por si a quien había redactado el examen le daba por poner una lista para hacernos marcar el 'intruso'. Así, cantábamos: "Tusculanae Diputationes, In C. Verrem, In L. Catilinam, Pro Milone"... Con esto una voz desconocida se alzaba a nuestras espaldas: "Pro, ¿qué?". Una compañera (o, en esas circunstancias, competidora), que con esta pregunta hacía que todos los compañeros del IES que estábamos allí nos mirásemos, una mirada cómplice con la que nos decíamos: "pues no estamos tan mal, no somos tan incultos".

Al acordarme de lo que ha supuesto este largo párrafo, una fatídica pregunta acudía a mi mente: ¿En qué nos estamos convirtiendo? Esto es así por que la sensación de alivio que supuso saber que alguien sabía menos que nosotros no provocaba una sensación de superioridad, sino de desasosiego cultural. Es decir, lo lógico en aquel momento (y ahora que lo veo en retrospectiva, también) era sentirse inculto, ya que cualquier pregunta que hubiera supuesto hablar del contenido de las obras, y no sólo de su nombre, habría provocado un desastre. Así pues, si yo me avergonzaba de conocer tan pocos detalles, me da la sensación de que quien sabía menos que yo debería estar muy, muy preocupado. Pero no, recurría al famoso teorema "si yo no, no", que formula magistralmente cualquier estudiante en un momento preexamen cuando un compañero expresa una duda o explica un epígrafe o subepígrafe del temario. Tal teorema se expresaría "si yo no lo sé, no hace falta saberlo". Esto en mi pequeña mente supone una especie de alardeo de la propia incultura.

Esto, en un estudiante, en momentos previos a un examen, puede no ser tan grave, si lo consideramos en el contexto de nervios y agobio previos a una prueba importante. Ahora bien. esto puede trasladarse al plano de la realidad cotidiana, del mundo en que vivimos, en el que ser (o querer ser) mínimamente culto, o, como poco, pretender no ser demasiado inculto se ve como un signo de marginación. Actualmente parece ser más normal, como mínimo más deseable, decir cosas como que uno de los reyes católicos se llama Juan Carlos, o decir que "nunca me he leído un libro... a ver, revistas de cotilleo y eso sí", que decir que es muy exagerado que cierto personajillo salga excesivas horas en los medios de comunicación, que no aporta nada y que deberían eliminarlo de la parrilla televisiva.

Eso sí, la cultura está muy defendida por las altas esferas. Siento que el conocimiento y la cultura están extremadamente protegidos por organismos como SGAE y Gobierno (v. Ley de Economía Sostenible, o Ley Sinde), que aseguran un mantenimiento íntegro de toda la cultura. Y es que, es imposible imaginar una mejor forma de proteger la cultura que asegurar el mantenimiento de grandes riquezas, riquezas que se ganan a costa de pagar excesivamente ciertos servicios, amén de cobrar por otros que son, al menos, dudosos (el famoso canon).

Hay más formas de defender la cultura por parte de "los electos", que están haciendo un gran trabajo. Aquí no me refiero a la cultura en el mismo sentido que el párrafo anterior, sino a la cultura entendida como educación, y es que poner etiquetitas a la educación (LOCE, LOGSE, LOE y lo que venga), bajar sueldos de funcionarios, encarecer el acceso a la educación, fingir que estamos a nivel europeo son las mejores maneras de crear un sistema educativo que no es que funcione bien, es que va como la seda. Efectivamente, va como la seda para crear personas incultas, incapaces de pensar por sí mismos y más preocupadas por si Jesulín se casa o se divorcia que por si van a tener que trabajar hasta los 5o, los 60 ó los 350 años. Y es que, según mis cálculos, mi generación se jubilará a los 75, como poco, eso si no heredan mis hijos mis años cotizados, para que así mis nietos puedan, entre yo y mis hijos, jubilarse a los 67. Un sistema que va como la seda para crear personas que pongan el grito en el cielo si tienen que fumar en la calle, pero que aceptan como si fuera algo inherente a la realidad pedir una hipoteca cada vez que pasan por la gasolinera. Y es un sistema que va como la seda para crear personas que se pasen meses discutiendo si Messi o si Cristiano (y no hablo de religión), pero que duerman tranquilamente aunque los bancos se salven con dinero público, manteniendo riqueza cosechada precrisis y aumentándola postcrisis.

Con todo esto, se hace evidente que como humanidad, como sociedad no hemos evolucionado, sino involucionado (que diría Andreu Buenafuente). Si hace siglos, era importante quien descubría la electricidad, o la gravedad, ahora lo es quien pasa una noche en la cama de cualquier famosucho, que para colmo es famoso por haberse acostado con otro famosucho, y así sucesivamente. Vivimos, actualmente, en una sociedad en la que el objetivo es convertirse en 'Kikos Hernández', gente sin oficio, pero sí mucho beneficio, que no saben lo que es una tilde pero viven a base de pasar interminables horas poniendo la cara delante de una cámara. Y si alguien lo critica, no es que sea un sistema que hace aguas, es que quien lo ve así es un inútil, que no sabe lo que se dice, un marginado y un friki.

Ahora bien, esto es puramente mi opinión, y ¿cuál es, la opinión que cuenta? No debe ser la mía.


*Con esto me han venido recuerdos y agradecimiento para dos profesoras, que supongo que no lleerán esto, pero aún así, me veo en la obligación moral de agradecerles su esfuerzo y trabajo: Mercè Grané, y Rosa María Calderón. ¡Gracias por hacer de nosotros personas más cultas!

jueves, 9 de diciembre de 2010

¡Que vuele nuestra imaginación!

Porque durante estos días, poca cosa más ha podido volar. Supongo que habrá cierta gente a la que este intento de broma no haría gracia. Aunque tampoco importa, porque esto lo escribo YO, y para MÍ.
Así pues, de caras a este ¿macro? puente resulta que todos los controladores aéreos se ponen malitos, y los señores doctores a firmar bajas a diestro y siniestro. "Esto es una pasa" podría decir alguno. Pero esto que tiene de extraño, ¿no se pone de vez en cuando un colectivo entero enfermo de la misma forma? ¿¡Tan raro es!? Pues nada, que hay cierta gente que se empeña en decir que es una huelga encubierta, ¡ea!
El caso es, que todo el mundo tiene derecho a tomarse un tiempecito "de descanso" como protesta, o eso entiendo yo cuando leo la Constitución, cosa que tampoco hago mucho. De todas formas, la palabra 'HUELGA' no ha aparecido en ningún momento (como protesta oficial, quiero decir).
El punto clave es: Saber si se puede viajar tranquilamente sabiendo que quien debe controlar el tráfico de los "bichejos voladores" lleva diez horas con la vista fija en una pantalla llena de letritas verdes y dibujitos de 'airbuses' (que yo no sé si su trabajo consiste en eso, pero a mí me gusta imaginarmelo así). Yo no lo haría, de hecho, me cuesta seguir sin miedo las indicaciones de un Guardia Civil... y el cacharro (metáfora de coche) es mucho más pequeño que un avión, más lento y con menos gente. Pues si a esas diez horas, le sumo que el susodicho controlador lleva quince días durmiendo 5 horas... tranquilidad completa, con un poco de suerte, irá en el compartimento del equipaje un ejército de serpientes venenosas asesinas.
Ahora bien, la cosa cambia si tenemos en cuenta que la gente quiere viajar, más aún, paga por viajar. Y claro, si llevas dos ó (sí, con acento) tres días durmiendo en el aeropuerto, normal estar con esa felicidad... que les veo en las noticias y pienso "anda, mira que ZOMBIS más alegres". Pero claro, es una cosa super imprevisible, que todo el mundo coja una baja a la vez ¿quién iba a saberlo?
Conclusiones hasta aquí: La situación de los controladores debe mejorar. Si se va a hacer una huelga, se debe avisar, y la gente se organiza (igual hasta se une a la causa).
Uy, dos líneas sin ironía, es que estoy perdiendo facultades. En cualquier caso, si toda la plantilla se va al médico "¡Doctor, doctor, me duele aquí! (aquí vendría el chiste fácil)" o "¡Doctor, doctor! ¡Me estái estreeesaaaaaaandoooo!" Y dejas a media España tirada en vacaciones, luego no pongas a los medios como los malos "Ehs que en la tele... son muuu malos... y nadie me comprendeee", porque nos hemos tragado mentiras muy gordas (que Zapatero nos ha metido en la crisis, por poner un ejemplo), pero si son tan sumamente gordas, eso no hay garganta que lo trague (por mucho que duela a ciertos representantes del CORI). Porque a un español, que le bajes el sueldo, pase. Que le llames inculto, pase. Que digas que la paella es una basura, pase. Pero la siesta y las vacaciones.... ¡no las toca nadie!
O sea, que si quieren que se les apoye, que hagan las cosas bien (buenas causas, buenas formas, que no cuesta tanto). Aunque, en el aeropuerto no se duerme tan mal... que tiene unas vistas...
Pero vaya, que esta es mi opinión, y ¿cuál es... la opinión que cuenta? No debe ser la mía.

martes, 7 de septiembre de 2010

Renovarse o Morir

Pues bien, ahora que ya acaba el veranito, y toca empezar un nuevo curso, llega uno de los momentos que, desde hace 5 años, es uno de los que más espero en el año. Como muchos se imaginarán (si es que me conocen bien), hablo de la esperada temporada Hallowe'en en el primer Resort temático de nuestro país, y más en concreto, del parque que sirvió de base a dicho resort. En efecto, PortAventura. A partir de aquí las voces de los muertos se alzarán para llamame friki. Pero como este blog lo escribo yo (y soy su único lector, además), escribo lo que me da la gana. El problema friki lo verán acrecentado cuando noten que esta entrada se la dedico especialmente a espectáculos.

Bien, el primer año que gocé de entrada libre al parque (previo pago, claro está), me quedé casi alelado de la calidad que gana el parque en esa temporada tan tétrica. Por esas fechas yo era más fan de las atracciones que de otra cosa, sin embargo, aprovechando que las atracciones se mantienen todo el año y los espectáculos sólo durante ese corto período, me decidí a hacer "tours de espectáculos". Mis compañeros de viaje bien lo recordarán. El primero a tener en cuenta, fue el primero que pude disfrutar en sus dos versiones: Normal y Hallowe'en: Fort Frenzee y Vamp Frenzee. Es de lo mejor que he visto en muuuucho tiempo. Los actores espléndidos, el argumento poco original pero resultón. Vaya, que casi serviría de casting para el Cirque du Soleil (guiño cultural friki).
En segundo lugar, el mago más gracioso y tramposo del Far West, Maverick, El Thaúr. También su partener de miedo La Hora Gore. Risas aseguradas, posible salida al escenario, con un profesional com la copa de un pino, que jamás se niega a haerse una foto o darte un caramelo, y siempre cono una sonrisa en la cara que te alegra el día.
En tercer lugar, El Diablo Dijo Sí. Un recopilatorio de canciones ochenteras, así como noventeras que hacen pasar un rato de lo más agradable y divertido en un restaurante resguardadito del frío del otoño.
Luego está Guau!, que fue la alternativa a la Hora de los Pecados, por lo que me causó cierto recelo al principio. Tras ver el resultado real en el espectáculo quedé ciertamente contento, por lo que será una opción segura cuando visite el parque.

Todo esto sería precioso, sí, en caso de ser cierto, porque ninguna de estas posibilidades se ofrecerá en este Hallowe'en 2010. Sin embargo, se ofrecen nuevos espectáculos, el más reseñable de los cuales será Mistery, con una historia de secta que gustaría mucho muchísimo a alguien que yo me sé. Minipunto para el italiano que está actualmente a cargo de los espectáculos. Pero, la verdad vaya por delante, un paso para adelante, cuatro para atrás. Todo empezó una alegre mañana de marzo en el Teatro Maya, cuando una de las cosas que yo adoraba (y mucha más gente, pueden creerme) y que sin duda era lo MEJOR QUE EL PARQUE PODÍA OFRECER, fue sustituído por un intento de acrobacia+baile, muy, muy, muy alejado de lo que era CHINATOWN a nivel de calidad, de sentimiento y, aunque me sabe tremendamente mal decirlo, de actuación. El personaje de Hubertus creaba, para mí, una atmósfera mucho más dada para el espectáculo que la actual cantante (Patricia, creo que se llama). De ahí en adelante, 1 de cal, 4 de arena. Templo del Fuego, bien hecho. Ira de Hurakan, bien hecho. Bang Bang West, para cogerlo y tirarlo a la basura. Vaya forma de tirar por tierra la calidad de unos actores TAN BUENOS.

Aunque bueno, seguro que la gran calidad de Mistery compensará todas las pérdidas, incluso la de SeaOdissey. Y es que, por muy buena que sea la coreografía, las canciones y la voz de la cantante del espectáculo, el precio pagado para poder tenerlo ha sido demasiado alto. Y aunque esto es sólo mi opinión, hoy me voy a permitir el atrevimiento de decir que SÍ es la que cuenta, porque la comparto con mucha, mucha gente. Demasiada, teniendo en cuenta que el parque pretende ser un referente a nivel europeo. Pero voy a hacer lo que se espera: Señores, sigan así que van muy bien, ya nos regalarán una gran atracción en unos años y Barrio Sésamo, que es lo que todo el mundo quiere, en lugar de mantener todo aquello que constituye un punto fuerte del parque.

lunes, 2 de agosto de 2010

Inteligencia Artificial

Puede que esta entrada sorprenda a aquellos que me conozcan y lean esto (eso si alguien llega a leerlo). Por si acaso, ahí va un aviso: esta va a ser una crítica positiva... y de una película. A mí mismo me cuesta creerlo. En cualquier caso, la humanidad tiende a explicar todo lo malo, provocando que lo bueno se olvide (por ejemplo, contaríamos como anécdota que nos han vendido una manzana podrida, pero no explicaríamos que el resto de manzanas que nos venden en otros días son excelentes) este caso me ha parecido muy bueno, y no quiero olvidarlo.

Bien, en general la ciencia ficción, o todo aquello que lleve su etiqueta, me repele. ¿La razón? Gente como Georges Lucas, que aunque sé reconocer que son grandes directores tienden a hacer películas que presentan demasiada ficción. Es decir, cualquier historia representa algo ficticio, pero me inclino a la necesidad de cierta verosimilitud.

En el caso de esta película de Spielberg, la verosimilitud brilla por su ausencia (supongo que como todas las SciFy). Sin embargo tiene un toque de verosimilitud aparente que me ha gustado mucho. La película, un dramón en toda regla, presenta una sociedad futurista, ligeramente desastrista pero sin llegar al extremo, y además aparecen las Twin Towers, ¿qué más se puede pedir? Pues este filme da más, porque tiene incluso crítica (o algo que yo entiendo como crítica): en primer lugar, la tradicional crítica ecológica, los humanos nos estamos cargando el planeta, etcétera. En segundo, critica el típico y tópico comportamiento humano llamado envidia. Sobre todo un sentimiento de envidia (y cierta desconfianza) a aquello mejor que el propio humano. En general, la historia es muy buena, no carente de acción, más a partir de la mitad, con grandes actuaciones. Lo mejor de todo, para mí y como ya he dicho, laapariencia de verosimilitud: presenta una sociedad futura, pero lo único extraño son los "protas", porque son robots. Sin coches voladores, sin casas que se barren solas, vaya, un atraso en comparación con cualquier otra sociedad futura.

Aunque como en este mundo predomina el ying-yang, no le faltaba a esta película algún pero. La primera cosa que resulta horrible en esta creación es su duración, un par de horas. Este problema se ve afectado por el segundo. En mi modesta opinión, a partir de el momento 1:46, en el que la voz en off dice "Así siguió un día, y otro día, y otro...", aparece un trozo que sobra. Esto claramente es para crear un final que es el tercer "pero" de la película. Un final que, de haberla visto en el cine, me hubiera hecho salir de la sala. No puede ser que un final tan brillante le de semejante bofetada a una buena película. La razón posible para hacer este final, y no cortar desde 1:46, que no llore nadie: happy ending, y todos contentos.

En resumen, una muy buena película que recomiendo encarecidamente ver. A partir de que se oiga "y otro día, y otro..." se para la película y fuera problemas. Más corta, final más lógico y no hay que sufrir ver marcianitos. Eso sí, esto sigue siendo mi opinión y, ¿cuál es, la opinión que cuenta? No debe ser la mía.

domingo, 23 de mayo de 2010

Yersinia Pestis

Pues bien, con este título empieza mi primera entrada en la que utilizaré la lengua de Cervantes. De lo que voy a hablar realmente no es de la propia peste, sino de la última película (o creo que es la última) película que le han dirigido: Plaga Final.

Hace tiempo, Joaquín Reyes y Silvia Abril eran los invitados de Pablo Motos en su programa El Hormiguero, y uno de los juegos que les proponían era crear aforismos que permitiesen diferenciar entre cine americano y cine español. La actriz Silvia decía: "si te gustó más el libro, es americana", a lo que Joaquín contestaba brillantemente: "si te gustó más el tráiler, es epañola". Bien, este film francés podría haber sido perfectamente una creación española según esta definición.
Los que vieran el tráiler pensarían (o por lo menos yo lo pensé): "otra película desastrista, con una profecía y muchos símbolos". El argumento que aparece en el tráiler parece ser el de un anuncio del retorno de la peste que pondrá París patas arriba y extenderá el pánico. Nada más lejos de la realidad, esto era únicamente un pretexto para arrastrar a los que nos gusta ver películas de desastres y profecías al cine, y conseguir abrirnos la boca, de sorpresa, pero en el mal sentido. La película no sólo trata la peste de manera muy, muy anecdótica, sino que además pretende hacernos creer que será un thriller de asesinatos de aquellos atar cabos imposibles con historias ultrarrebuscadas, pero se han quedado muy lejos. Lo que han conseguido es una película de detectives persiguiendo asesinos muy predecible, con una historia que de ilógica, rara y sin sentido llega a ser incluso original. Acción tiene... y mucha, tanta que muchos jadearán de cansancio de tanto ver a unos y otros corriendo arriba y abajo durante toda la película. Ahí acaba toda la acción. Para acabar de perfeccionar la película nos han añadido un pseudorromance, al estilo francés, ¡con cuernos y todo! Al final da la sensación de quedarse a medias de ser cualquier cosa que pretendiera ser: ¿película de plagas que acaban con la humanidad? Ni de lejos. ¿"Pastelada" romanticoide? Pues no, oiga. ¿Película para pensar? Para pensar en como destrozar la película al sacarla del DVD. Eso sí, nos da una información bastante detallada de la última plaga de peste negra en Francia, así que puede tener cierta utilidad para hacer una tesis, puede ayudar a formarse una idea general del tema peste en territorio francés.
En resumen, una película que puede estar bien siempre y cuando no haya nada más que hacer por la tarde... puede matar un poco el aburrimiento, pero como película es bastante mala tirando a bodrio absoluto. La parte buena es que dura 114 minutos (creo recordar). Así pues, vean Amelie, tiene menos acción y cansa menos, pero aún así es mejor.
Eso sí, esto es sólo mi opinión, y ¿cuál es... la opinión que cuenta? No debe ser la mía.

jueves, 20 de mayo de 2010

Ja acabem?

Sembla que la setmana s'acaba... la secundària s'acaba... la crisi... és molt "chunga". Ara miro enrere i recordo el primer examen d'aquesta setmana, una pregunta fatídica "el futur dels universitaris en temps de crisi" (100 paraules). Pel cap comença a voltar-me el número (100), i miro el text inicial on explica la dificultat d'escriure textos amb espai limitat-¿ironia?-penso per mi mateix. Pero bé, si hem de parlar en 10 línies d'un tema que ocupa tots els informatius del món, i part de l'estranger, ho farem. I com que no vull que això quedi en un sol paper, dono aquí també la meva opinió, que suposo que no serà exactament la mateixa.


Avui dia els estudiants tenim la vida molt fàcil... tot són gresques i felicitat... o això diuen. Avui mateix una companya (mentre sortíem de fer el darrer examen d'avui) em deia: (...) a més volia sortir de festa però no puc, perquè treballo. Aquest diuen que és un cas excepcional: un estudiant que treballa? A quin país? Doncs bé, si hem de seguir aquest cas, el més probable és que en acabar de llicenciar-nos (graduar-nos, per ser políticament correcte) serem o bé jovenets sense experiència, o bé jovenets amb un any d'experiència en: "¡Un pollo sin lechuga, porfa!". No sé si cal dir a què em refereixo. Quina multinancional no desitjaria contractar estudiants amb tant de talent! Amb una miqueta de sort, aconseguirem un contracte brossa com a ajudants (becaris), però els que no tnguem "enchufe" ens tocarà patir, i molt! I això si aconseguim que els mitjans de comunicació deixin de parlar de crisi.
El millor punt a favor nostre seria una educació de qualitat. Aquí sí que fem una bona feina! A Finlàndia no poden viure, sempre somiant amb un sistema educatiu com el nostre. I el que ens ha fet grans son les lletretes... sí, les lletretes: LOE, LEC, LSM... I si amb aquests espectaculars plans de millora, o això diuen, de l'educació, per acabar-ho d'arrodonir, arriba el Monsieur le Presidant i ens diu que, a partir d'ara, es rebaixen els sous dels funcionaris. La millor manera d'animar a la gent a ser professor per vocació... és clar que sí!
En definitiva, crec que el futur és veu més fosc que una piga del president Obama (això sí és humor NEGRE), sobretot si som estudiants d'aquest meravellós sistema. Però els que no sou estudiants, prepareu-vos! A partir del 2015 arriba una onada de: Metges que no saben escriure amb accents (imaginem quan ens donin una recepta per comprar AsPiRinAh_ReShUlOnAh), enginyers que l'únic pont que sabràn fer bé és el d'arrencar el cotxe del veí, Filòlegs que pensaràn que un Complement Directe és pagar un bolso "Loui Vuitton" en metàl·lic, traductors que aconseguiran que les instruccions d'un frigorífic comencin per "asín enxufamos el firgorífico", pintors que vendran els seus quadres en blanc perquè no sabran com es siu "pinzell", i no el podran comrar en una botiga, llaaaaarg etcètera. País prepara't, que ja venim.
És veritat que fins aquí he donat opinió, i quina és... l'opinió que compta? No ha de ser pas la meva.